Bienestar

Por qué desconectar para una desintoxicación digital puede mejorar tu salud mental

Es bueno alejarse un poco del teléfono.

By: Ashley Brewer

¿Cuánto tiempo crees que podrías vivir sin tu teléfono? Bueno, según un estudio, alrededor de 6,5 minutos. Puede parecer una locura, pero el estudio afirma que consultamos nuestros teléfonos casi 150 veces al día y, por si eso no fuera lo suficientemente aterrador, otro estudio reveló que aproximadamente la mitad de los estadounidenses dicen que no pueden vivir sin sus teléfonos. ¡Qué dramático! Pero, hablando en serio, enviar mensajes de texto, consultar las redes sociales, enviar correos electrónicos y conectarse a Internet es algo natural hoy en día.

Por supuesto, vivimos en un mundo impulsado por la tecnología, y es completamente normal mantenerse conectado a través de los teléfonos inteligentes y las redes sociales, pero se convierte en un problema cuando la tecnología comienza a afectar a nuestra salud mental, social y emocional.

Tomarse un descanso de la tecnología, desconectarse o probar una “desintoxicación digital” puede tener algunos efectos positivos en su estado de ánimo y bienestar. He aquí algunas buenas razones por las que deberías alejarte del tiempo de pantalla y dedicarle un tiempo a la tecnología.

Por qué todo el mundo se beneficiaría de una desintoxicación digital

Interactuarás más con los humanos

En una época en la que todo el mundo tiene la cabeza metida en el móvil, es increíble que sepamos socializar en la vida real. Prueba a dejar el móvil en casa la próxima vez que salgas. Te sorprenderá lo mucho que querrás conectar con la gente y la gente querrá conectar contigo.

Cuando no tienes un teléfono móvil que te distraiga o actúe como manta de seguridad, te permite estar plenamente presente con tu entorno y la gente que te rodea. La interacción humana cara a cara es muy buena para el alma y desconectar, aunque sólo sea por una tarde, puede ser fantástico para la salud mental.

No sentirás la necesidad de compararte (tanto)

Muchos de nosotros somos culpables de compararnos con otras personas. Y aunque es algo que no deberíamos hacer, las redes sociales lo hacen un millón de veces peor. Siempre hay alguien “más guay”, “más guapo” o “que hace algo más impresionante” que tú.

Si te tomas una desintoxicación digital durante un día, una semana o un mes, te ayudará a centrarte en la vida real y a darte cuenta de que el mundo de las redes sociales es, por supuesto, glamuroso. Todos somos humanos y tratamos de encontrar la felicidad en la vida. Desconectar puede ayudarnos a priorizar eso.

Te permite comprobar tu estado de ánimo

Pregúntese: ¿cuándo fue la última vez que se tomó el tiempo necesario para comprobar su estado de salud? Dedicar unos minutos diarios, sin pantalla ni dispositivo, a sentarse y reflexionar sobre lo que realmente sientes y haces puede tener un impacto maravilloso en tu salud mental.

Es difícil no distraerse con cualquier cosa hoy en día, la mayoría de las cuales son tecnología, así que es importante sintonizar a veces y tomarse un momento para ver lo que realmente está pasando a nuestro alrededor. Tómate un tiempo para ti, aunque sea cinco minutos al día, para sentirte más centrado y con los pies en la tierra.

Ofrece la oportunidad de salir al exterior

Se ha demostrado que salir al exterior y estar rodeado de naturaleza tiene muchos beneficios para la salud mental. Así que, si vas a desconectar durante un tiempo, también puedes salir al aire libre.

Ser tan dependiente de la tecnología ha provocado problemas físicos por mirar fijamente a las pantallas, como dolores lumbares, aumento de peso, problemas de visión, etc. Dejar el teléfono y salir de excursión o incluso dar una vuelta a la manzana puede suponer una gran diferencia en cómo te sientes.

Lo que hay que llevar

Da pequeños pasos para desconectar de las redes sociales y del mundo online. Prueba a desactivar las notificaciones o a poner el teléfono en modo avión durante unas horas al día. Lo único que importa es que te tomes el tiempo para alimentar tu salud mental y dejar la pantalla de vez en cuando. Tu cerebro te lo agradecerá.